Muebles e interiores en la arquitectura de Joan Amigó: entre la secesión vienesa, la Escuela de Glasgow y el art déco
Hernández Tudela, Anna
Doctoranda en Historia del Arte. Graduada en Historia del Arte en 2013 por la Universidad de Barcelona,
actualmente realiza la tesis doctoral sobre el arquitecto modernista de Badalona
Joan Amigó i Barriga en la Universidad Internacional de Catalunya.
annahtudela@gmail.com
Etiquetas/Tags: Autoría, Relación mueble – espacio, c. 1900, Relaciones estéticas, Arquitecto
El modernismo creó interiores altamente decorados donde cada detalle formaba parte del programa decorativo. En muchas ocasiones fueron los mismos arquitectos quienes adoptaron la nueva faceta de diseñadores e interioristas, ya que esta decoración debía estar en sintonía con la arquitectura.
El arquitecto Joan Amigó i Barriga (1875-1900-1958) –arquitecto municipal de Badalona entre 1914 y 1924– formó parte de la segunda generación de arquitectos modernistas, quienes supieron catalizar el movimiento art nouveau, proponiendo nuevas vías de desarrollo estilísticas a partir de las influencias extranjeras para adaptarse a los rápidos cambios que requería el movimiento moderno y llegar hasta el art déco.
Esta nueva manera de hacer en la arquitectura será proyectada también en los interiores y en los muebles que se crearon ex profeso, los cuales también fueron deudores de estas nuevas corrientes de renovación. Joan Amigó –altamente influenciado por los postulados más vanguardistas que desde finales de siglo llegaban desde Viena y de la
Escuela de Glasgow– quiso plasmar estos postulados a través de formas estilizadas y esquemáticas, tanto en las fachadas de sus edificios como en los interiores, en especial en el diseño de muebles elaborados por el gran maestro del modernismo Gaspar Homar.
El interiorismo se completaba con muebles, lámparas, frisos estucados, papeles pintados, mosaico, terciopelo, cristaleras y objetos cerámicos. Todas las artes decorativas se unían para crear unos interiores in suite y completamente harmoniosos. Son tantos los componentes que formaban parte de estos espacios, que, en la actualidad, encontramos los objetos supervivientes descontextualizados y solo pueden apreciarse los interiores modernistas a través de las fotografías. Esta descontextualización dificulta la comprensión global de estos interiores y en concreto de los muebles que fueron creados para formar parte de un todo.
En la presente comunicación, se pretende explorar el mobiliario y decoración de los espacios creados por J. Amigó: la Casa Bosch en la calle Soledat, Ca l’Amigó, la farmacia Surroca y el despacho de Anís del Mono en la calle Ferran de Barcelona. Son espacios desaparecidos que a través de fotografías, descripciones y documentación administrativa desmenuzaremos para intentar comprender el universo ornamental del arquitecto Amigó y los artistas que colaboraron en la creación de estos espacios.